Mi nombre es Ana Redondo.

Me licencié en Psicología en la Universidad Pontificia de Salamanca (2000-2005), me especialicé en Psicología Clínica y realicé un postgrado de Terapia Sexual y de Pareja.

He trabajado como psicóloga por cuenta propia desde 2008. A finales de 2016 decidí hacer un alto en mi camino profesional para dedicarme íntegramente al cuidado de mi familia.

Ahora que mis pequeños ya no lo son tanto, vuelvo al campo de batalla con las pilas cargadas e ilusiones renovadas.

Me gustan las cosas sencillas, es por esto que mi práctica profesional se centra en los puntos fuertes, en las capacidades y en los recursos de las personas.

No me interesa tanto buscar la explicación de las dificultades, sino encontrar soluciones que funcionen.

“Nadie tiene la respuesta definitiva o la solución final de todos los dilemas humanos”

(En busca de soluciones. Un nuevo enfoque de psicoterapia. W. Judson O Hanlon y M. Werner-Davis)

Con mi método de trabajo pretendo dotar a las personas de recursos y herramientas para afrontar y resolver sus dificultades de manera eficaz.

Para poder adaptar la terapia a las necesidades de cada persona, es preciso realizar una evaluación previa del problema, mediante la cual se explora cómo se manifiesta, cómo afecta a la persona y los factores que hacen que ese problema se mantenga en el tiempo.

Con la información obtenida se establecen unos objetivos terapéuticos y las estrategias de intervención necesarias para alcanzarlos.

La terapia psicológica centrada en soluciones permite que el proceso sea breve. En este sentido, se emplearán todas las sesiones necesarias para la consecución de los objetivos, pero las mínimas posibles.

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